Teníamos que cambiar una serie de hábitos en la casa para que no se disparase ninguno de los sensores accidentalmente, tanto si estabamos dentro como si saliamos, lo que a mi marido no le hacia demasiada gracia, sobre todo por el hecho de estar continuamente (aunque solo fuera al principio) pendiente de si estaba uno u otro conectado para poder salir a un balcón o poder abrir una terraza, e incluso confinar a la perrilla en una estancia para que no disparase las alarmas.
El SISTEMA DE SEGURIDAD constaba de lo siguiente:
-- Una central microprocesadora: Incluye sirena homologada, batería, 1 detector de escucha microfónica y un módulo habla/escucha.